El consumo colaborativo irrumpe en el sector náutico

El consumo colaborativo irrumpe en el sector náutico

En un breve lapso de tiempo hemos visto aparecer varias iniciativas para optimizar el uso de los 200.000 barcos que hay disponibles en los 8.000 quilómetros de costa en España y que a día de hoy sólo se usan una media de 20 días al año.

En un intercambio de correos acerca de su lanzamiento, Octavi Uyà de SalANavegar que se define como el Airbnb de los barcos, indica de manera muy acertada que el consumo colaborativo tiene mucho potencial en el sector náutico por cuatro razones:
1) Los barcos son bienes caros de adquirir y mantener. (el tipo de bien ideal para el consumo colaborativo)
2) Son bienes tremendamente infrautilizados (se estima que una media de 20 días al año).
3) Los precios de los alquileres son elevados.
4) Hay muchos más titulados náuticos que amarres disponibles.

Los beneficios del servicio de alquiler de barcos entre particulares resultan obvios: el propietario puede sufragar parte de los costes de mantenimiento (amarre, seguro, pintura anual de la parte sumergida, etc.) y quien alquila puede conseguir un precio más ajustado (e incluso que el propietario haga de patrón).

Con este escenario favorable hemos visto como se han unido a la oferta de BoatBureau (el más veterano), SalANavegar que se presentó a finales de junio y Boatius que ofrece sólo una landing page por ahora.

Para el tema de los amarres es muy interesante también la propuesta de Bitamooring, intercambio de amarres, que puede complementar perfectamente al resto de servicios.

Consumo colaborativo para el sector náutico en España

Aspectos legales

Explorando en detalle las diversas páginas (y sobretodo los términos y condiciones del servicio) se puede constatar que la oferta de barcos particulares en alquiler es aún muy limitada y que en un gran número de casos se trata de servicios de alquiler tradicionales que usan los portales como canal de venta extra. ¿A qué es debido esto?

Como en otros casos la innovación socio-económica propuesta por el consumo colaborativo, sobretodo en lo que respecta a un modelo entre particulares puro, tiene que buscar la manera de ajustarse lo mejor posible a la legislación actual y a la vez abrir vías de diálogo con las administraciones competentes para tener un mejor encaje.

Preguntado acerca de estos detalles Octavi resalta que las administraciones están empezando a tender la mano al alquiler de embarcaciones y prueba de ello es la reciente exención en el impuesto de matriculación para embarcaciones destinadas al alquiler o las simplificaciones administrativas que se están produciendo en algunas capitanías marítimas como la de Barcelona”.

La legislación para el alquiler de barcos es muy estricta y para poder alquilar una embarcación de uso particular en España primero es necesario pasar la matrícula de la lista séptima a la sexta, complementar el seguro y darse de alta en el IVA mediante el modelo 036. SalANavegar acompaña a lo largo de todo este proceso a los propietarios interesados, desconocemos como se gestionan este tipo de detalles en los otros servicios.

A pocos días/semanas de que gran parte de los españoles inicien las vacaciones de verano estos servicios parecen una buena para seguir apostando por un turismo más colaborativo y humano.

Ingeniero multimedia fascinado por aplicar los modelos disruptivos de internet fuera de internet fundó ConsumoColaborativo.com en 2011 y ha formado parte de la vanguardia del movimiento desde entonces, siendo referencia en lengua española, ejerciendo de Conector de OuiShare para España y América Latina y formando parte del equipo de Global Curators de CollaborativeConsumption.com.



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